MÉXICO Y EL CMCT

El 28 de mayo de 2004, México se convirtió en el primer país del continente americano en ratificar el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT). Sin embargo tres días después, el Dr. Julio Frenk Mora, entonces Secretario de Salud del gobierno federal, promovió un convenio con la industria tabacalera para garantizarles diferentes privilegios – no más impuestos, advertencias sin pictogramas y donativo deducible de impuestos – a cambio de una contribución de un peso por cajetilla vendida. Una burla.

El Convenio para ampliar la regulación y normatividad relativos a cigarros y otros productos de tabaco, que fue instrumentado de agosto de 2004 a octubre de 2006, tuvo consecuencias negativas para el avance del control de tabaco en México: durante ese periodo no se aprobó alzas de impuestos; las advertencias sólo incluyeron texto, no imágenes o pictogramas; la industria podía colocar anuncios espectaculares y enviar publicidad a domicilio, entre otras irregularidades.

En mayo de 2007 el presidente de la Comisión de Salud del Senado, Ernesto Saro Boardman (PAN), presentó una iniciativa para legislar en materia de control de tabaco en todo el país. En sus contenidos, la iniciativa planteaba restringir la publicidad de tabaco, la prohibición de fumar en cualquier lugar público cerrado e incluir advertencias con pictogramas hasta de un 50% de la cajetilla. El 31 de agosto de ese año una iniciativa con alcances similares presentó el Diputado Ector Jaime Ramírez Barba con el Senador Ernesto Saro.

Por interferencias de la industria tabacalera, la iniciativa que creaba la Ley General para el Control del Tabaco (LGCT), aprobada por la Cámara de Diputados el 6 de diciembre de 2007, fue modificada significativamente respecto a la propuesta presentada por el Dip. Ramírez Barba y el Senador Saro. La Fundación InterAmericana del Corazón y otras organizaciones civiles denunciaron cómo fueron suprimidas las disposiciones que otorgaban a la Secretaría de Salud la facultad de proponer medidas fiscales, se permitió la publicidad y promoción de productos de tabaco para mayores de edad,  se redujo el tamaño de los pictogramas del 50% al 30% y se habilitaron espacios para fumadores. El 26 de febrero el Senado de la República aprobó la LGCT.

CONTEXTO ACTUAL

AMBIENTES LIBRES DE HUMO

La LGCT contiene normativas relacionadas a ambientes libres de humo. Sin embargo, la ley permite zonas designadas para fumar. De conformidad con el CMCT, la legislación debe modificarse para que todos los espacios públicos cerrados sean 100% libres de humo.

Las jurisdicciones subnacionales tienen la facultad de establecer lugares 100% libres de humo de tabaco. Sin embargo, son escasas las entidades federativas que han avanzado más allá de lo que establece la LGCT. Hasta ahora, las leyes locales más avanzadas son:

1.- El Distrito Federal desde abril de 2008 se convirtió en una ciudad libre de humo de tabaco, pues está totalmente prohibido fumar en lugares públicos y lugares de trabajo cerrados, incluidos restaurantes y bares.

2.- En mayo de 2008 el Estado de Tabasco reformó la Ley de Salud de la entidad para restringir que se fume en espacios públicos, establecimientos particulares de cualquier giro donde se proporcione atención directa al público, hospitales y auditorios cerrados, entre otros.

3.- En julio de 2011 el Estado de Morelos prohibió fumar en todos los espacios públicos cerrados, parques, cines, palenques estadios, etc. Además, como un avance sin precedentes en el país, restringió el servicio de alimientos y bebidas en zonas exclusivas para fumar, las cuales deben estar al aire libre.

IMPUESTOS Y PRECIOS DEL TABACO

Con la reforma aprobada en octubre de 2010, los impuestos a los productos de tabaco representan actualmente el 68.8% del precio de venta al público (55% el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, IEPS, y 13.8% el Impuesto al Valor Agregado, IVA). Sin embargo, en una omisión del Congreso, no existe obligación para ajustar conforme a inflación el componente fijo. Por otro lado, es importante considerar que la Organización Mundial de Salud recomienda una carga impositiva para los productos de tabaco de 75% del precio de venta al público.

ADVERTENCIAS SANITIARIAS EN LOS PAQUETES DE TABACO

Las advertencias sanitarias ocupan el 65% de todos los empaques de tabaco (por ejemplo cajetillas), con una distribución como sigue: 30% del frente con imágenes, el 100% de la parte de atrás y el 100% del dorso, estos dos últimos con texto solamente

Con la reforma aprobada en octubre de 2010, los impuestos a los productos de tabaco representan actualmente el 68.8% del precio de venta al público (55% el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, IEPS, y 13.8% el Impuesto al Valor Agregado, IVA). Sin embargo, en una omisión del Congreso, no existe obligación para ajustar conforme a inflación el componente fijo. Por otro lado, es importante considerar que la Organización Mundial de Salud recomienda una carga impositiva para los productos de tabaco de 75% del precio de venta al público.