• La participación de un representante de Philip Morris en el Foro reducción de daños y tabaquismo en México, convocado por el Dip. Jorge Álvarez Maynez viola el artículo 5.3 del CMCT.
  • “La participación de la industria tabacalera en un foro convocado en la Cámara de Diputados representa un fuerte conflicto de interés” advierte el Mtro. Javier Zúñiga.
  • Sugieren que los nuevos productos para administrar nicotina y sus derivados sean regulados con las mismas limitaciones que existen para el uso de productos de tabaco en espacios públicos cerrados.

Ciudad de México a 20 de marzo de 2018. En conferencia de prensa, el Mtro. Javier Zúñiga Ramiro, de la Fundación InterAmericana del Corazón México (FIC México) y el Dr. Juan Zinser Sierra, del Consejo Mexicano contra el Tabaquismo, alertaron sobre la posible interferencia de la industria tabacalera en la Cámara de Diputados luego de que ahí se está convocando a un foro sobre el cigarro electrónico y la regulación de nuevos productos con la participación de un representante de Phillip Morris. Además, advirtieron sobre los graves riesgos que provocan tales productos, principalmente al acercar a niñas, niños y jóvenes al consumo de nicotina y al tabaquismo. 

El Mtro. Javier Zúñiga advirtió “La participación de un representante de Philip Morris en el Foro reducción de daños y tabaquismo en México, convocado por el Dip. Jorge Álvarez Maynez viola el artículo 5.3 del Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT), el cual establece que quienes ratifiquen este tratado internacional, como lo es el caso de México, ‘actuarán de una manera que proteja las políticas de salud pública en contra de los intereses comerciales creados por la industria tabacalera…’. En este caso, la participación de un miembro de la industria en un foro como la Cámara de Diputados tiene dos consecuencias. La primera, se generan interacciones innecesarias entre miembros de la industria tabacalera y los tomadores de decisión, lo cual representa un fuerte conflicto de interés, pues los intereses entre gobierno e industria son completamente opuestos, o deberían serlo. Además, se le permite a la industria un espacio dentro de un debate en el que únicamente deberían de participar la comunidad científica y tomadores de decisión, ya que la industria siempre tendrá una “opinión favorable” sobre sus propios recursos”.

“Este tipo de interacciones es realmente preocupante, sobre todo en el contexto actual. Tenemos dos ejemplos en los que la falta de transparencia ha generado fuertes dudas de las relaciones entre gobierno e industria. Uno frente a la COFEPRIS, quienes declararon, vía acceso a la información, que se habían reunido con Philip Morris en 2017, pero clasificaron la información como reservada. El otro, es de la autoridad tributaria, quienes han clasificado como reservada todas las reuniones y lo que sucedió en ellas, entre el SAT y la industria tabacalera, respecto al tema de los códigos de seguridad. Este contexto es realmente preocupante, en el que la regla debería ser la transparencia y la limitación de la industria en la formulación de las políticas pública de salud.” añadió Zúñiga.

La advertencia sobre la intromisión de la industria tabacalera en el recinto legislativo para vender un producto nocivo se suscita a nivel regional, por tal motivo, “más de 40 organizaciones de América Latina y el Caribe acordaron emitir una declaración conjunta sobre los nuevos productos de tabaco, con el fin de orientar a los gobiernos de la región para que adopten regulaciones eficaces que protejan la salud de la población. Esta iniciativa surgió en el marco de la 17a. Conferencia Mundial “Tabaco o Salud”, celebrada en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, del 6 al 8 de marzo de 2018.

Por su parte, el Dr. Juan Zinser Sierra advirtió sobre los daños que producen estos productos “Puede ser que estos diferentes sistemas y dispositivos para administrar nicotina contribuyan a que los fumadores los sustituyan por el tabaco convencional, sin embargo, no hay que olvidar que representan un riesgo grande para quienes no fuman. Existen estudios que demuestran esto, particularmente referidos a muchos adolescentes, quienes están utilizando estos dispositivos sin haber fumado nunca. En ellos se está creando un riesgo que va en aumento, de caer en el tabaquismo; hay que poner en la balanza esto, y tener mucho cuidado con el uso de estos dispositivos ya que no se debe exponer a la población no fumadora. Estos productos se deben acotar y restringir con las mismas limitaciones que existen para el uso de productos de tabaco en espacios públicos cerrados” finalizó.

Durante el evento se mencionó que, en la actualidad, no hay estudios independientes que demuestren que los cigarros electrónicos produzcan menos daños, aunque la Industria tabacalera financia estudios a modo, aun cuando la FDA (Food and Drug Administration, de la Unión Americana) ha alertado ya sobre el daño que provocan dichos productos.