El Dip. José Guadalupe Hernández Alcalá, en días pasados, ha hecho una propuesta para la regulación de los productos accesorios de tabaco comúnmente conocidos como  vaporizadores. Sin embargo, desde la Fundación Interamericana se tienen ciertas recomendaciones, principalmente, que la iniciativa no contempla todos los aspectos de estos productos, como la prohibición de su publicidad o etiquetados adecuados para evitar su consumo por menores de edad.

De igual manera, la propuesta no contempla una distinción de los “vaporizadores” en aquellos productos que tienen nicotina, aquellos que tienen tabaco y aquellos que expiden vapor. Lo anterior, de acuerdo a las evidencia internacional y mejores prácticas de otros países.

Puntos clave

  • La iniciativa regula únicamente los aspectos de importación, exportación y comercialización de los cigarros electrónicos, tocando tangencialmente temas como la publicidad o el etiquetado de los mismos
  • La Comisión coincidió con la iniciativa por los siguientes argumentos:
    • Propone evidencia que afirma la reducción del riesgo a la salud al utilizarse los cigarros electrónicos en lugar de los cigarros convencionales, especialmente una investigación del Public Health of England (Instituto de Salud Pública de Inglaterra)
    • Existe un vacío legal dentro de la regulación actual, derivada de la interpretación, del artículo 16 de la Ley General para el Control del Tabaco (LGCT) hecha por la COFEPRIS
    • Esta interpretación fue declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), por lo cual, surge la necesidad de regular estos productos.

Recomendaciones y opinión de la Fundación

  • Se debe reconocer que el dictamen de la iniciativa valora uno de los principales problemas en cuanto al control del tabaco: los cigarros electrónicos.
  • La postura de la Fundación es mucho más conservadora que la de la Comisión en varios aspectos, puesto que la iniciativa de alguna manera simplifica el problema, al conjuntar varios productos diferentes en uno solo.
  • En otras palabras, el dictamen no reconoce una diferencia sustancial entre los SSSN o los SEAN, así como otros dispositivos de electrónicos, lo cual conlleva a que el problema de salud pública subsista.
  • Además, sería necesario que se regularan elementos fundamentales como la publicidad o el etiquetado de dichos productos de una manera mucho más estricta, lo cual está sustentado por la propia resolución de la SCJN que se cita en el dictamen 

Análisis del dictamen.

Desde la Fundación Interamericana del Corazón creemos importante que los legisladores consideren los temas innovadores sobre el control del tabaco como oportunidades dentro de su agenda legislativa. Por lo cual, resulta trascendental que estos temas sean discutidos en las Cámaras Legislativas de nuestro país. Así, creemos que este dictamen es un gran primer paso para la regulación de productos desconcertantes para la salud pública como lo son los cigarros electrónicos.

Sin embargo, creemos que el dictamen podría ser mucho más específico en varios aspectos regulatorios, con lo cual se fortalecerían las políticas públicas para el control del tabaco. Un aspecto fundamental sobre este punto tiene que ver con la diferencia sustancial entre los SSSN o lo SEAN, como productos que pueden ser regulados desde la misma normatividad, pero que deberá tener en cuenta sus características únicas.

  1. Los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN). Básicamente son dispositivos que funcionan calentando “o vaporizando” una solución con nicotina que los consumidores inhalan para después liberar un aerosol.  Aunque varios defensores de los SEAN han intentado relocalizarlos como productos que pueden contribuir a la cesación del consumo de productos del tabaco, no existe evidencia científica contundente que apoye esta decisión.[1]
  2. Los Sistemas Similares sin Nicotina (SSSN). Este tipo de producto no contiene nicotina, pero se asemejan a los SEAN calentando o vaporizando una solución que los consumidores inhalan para liberar un aerosol.[2
  3.  Sistemas Alternativos de Consumo de Nicotina (SACN). Cualquier dispositivo que, usando una fuente de calor, distinta a la electrónica, permita la vaporización o pulverización de nicotina, a partir de un sustrato, ya sea este natural o procesado, para su consumo inhalado.

En este sentido, la iniciativa no hace una distinción entre estos productos. Esto resulta grave sobre todo considerando los estudios y la forma en el dictamen que utiliza la evidencia científica. Específicamente, el estudio donde se afirma que existe un riesgo menor de hasta el 95% del consumo de cigarros electrónicos que el cigarro normal, se refiere únicamente a los SACN, sin incluir a los SEAN o a los SSSN.

Esto implica que la iniciativa podría quedar rebasada incluso antes de su aprobación e implementación, ya que, al no contemplar otros productos similares, pero con características completamente distintas, el objetivo de la regulación caería en lo que busca solventar: un vacío legal respecto a los SEAN o los SSSN.

De igual manera, el dictamen se enfoca en percibir a los cigarros electrónicos como productos que pueden ayudar a los procesos de cesación para los consumidores del tabaco. Este argumento resulta insostenible en casos como los SEAN, los cuales sí contienen tabaco, el cual simplemente es calentado a una temperatura menor que a la de la combustión.

Aunque la iniciativa se basa en dos estudios de Institutos de Salud pública de gran renombre, la última palabra debe de provenir de organismos internacionales con grupos de expertos, así como en un consenso común de la comunidad científica, el cual todavía no existe. Tan es así que la Organización Mundial de Salud (OMS), durante la Sexta reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio Marco para el Control del Tabaco (Rusia, 13 al 18 de octubre de 2014), presentó un informe sobre los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN),[3] en el cual ecomendó a los gobiernos establecer marcos regulatorios que incluyan: prohibición a fabricantes de reclamos a favor de los SEAN, en especial que los dispositivos ayudan a dejar de fumar; prohibición total de publicidad, promoción y patrocinio; información completa sobre ingredientes, y protección contra intereses comerciales, en especial para que nunca se considere a la industria tabacalera como legítimos asociados o partes interesadas en la salud pública. El dictamen actual se aleja mucho de las recomendaciones de la OMS.

Por último, es importante reconocer que la SCJN estableció dentro del caso citado (amparo en revisión 513/2015) que este tipo de dispositivos deberían ser regulados, no prohibidos, siempre y cuando cumplieran con las mismas disposiciones, regulaciones y restricciones que los productos de tabaco. En este sentido, es importante reconocer que el dictamen contiene una deficiencia sustancial respecto a temas como la publicidad o el etiquetado de estos productos, pues su propuesta es mucho más laxa que la que actualmente regula a los productos de tabaco.

[1] Incluso se descubrió que de 105 estudios sobre los SEAN y SSSN, 30% de estos eran financiados por empresas de SEAN/SSSN o por la propia industria del tabaco. Véase: OMS, Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el control del Tabaco, “Sistemas electrónicos de administración de nicotina y sistemas similares  sin nicotina”, Séptima reunión, Delhi, 7-12 noviembre de 2016, punto 5.2.2, párrafo 4.

[2] No contienen nicotina pero pero sí contiene otro tipo de sustancias que pueden resultar perjudiciales a la salud, pues se encuentra previsto que el uso a largo plazo de los SSSN (al igual que de los SEAN) puede aumentar el riesgo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón, posibles afecciones cardiovasculares entre otras enfermedades. Para  más información véase: OMS, Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el control del Tabaco, “Sistemas electrónicos de administración de nicotina y sistemas similares  sin nicotina”, Séptima reunión, Delhi, 7-12 noviembre de 2016, punto 5.2.2, pág. 3.

[3] OMS, Sistemas electrónicos de administración de nicotina. Informe de la OMS, Sexta reunión de la Conferencia de las Partes en el CMCT, Federación de Rusia, 13 al 18 de octubre de 2014. Disponible en http://apps.who.int/gb/fctc/PDF/cop6/FCTC_COP6_10-sp.pdf