Fuente: Reforma

Miércoles 1 de marzo de 2017. El consumo excesivo de alcohol en mujeres adolescentes va en aumento y no hay intervenciones efectivas para prevenir que desarrollen dependencia, alertó María Elena Medina-Mora, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría.

En el foro legislativo y ciudadano “Mujeres y Enfermedades No Transmisibles”, la especialista refirió que el consumo excesivo de alcohol en estudiantes mujeres de primaria y secundaria pasó de 5.3 por ciento a 13.3 por ciento de 1991 a 2014.

“Nos preocupa el aumento en el consumo en las menores de edad, preferiríamos que no consumieran, pero esto se da y vemos que es donde más está creciendo tanto el consumo como la dependencia.

“Y eso se asocia obviamente con riesgo de embarazo y otras condiciones, porque bajo los efectos del alcohol, las chiquitas se meten en muchos problemas”, destacó Medina-Mora.

La psiquiatra destacó que las mujeres tienen características biológicas que las hacen más vulnerables que los hombres a emborracharse y desarrollar adicción al alcohol, de hecho, mientras a un hombre le lleva 14.8 años desarrollar dependencia, una mujer tarda 10.6 años.

“Tenemos una biología que está menos preparada para asimilar el alcohol, desarrollamos dependencia con menos años de consumo, nos morimos más rápido si nos da cirrosis y además tenemos menos acceso a tratamiento”, apuntó.

Medina-Mora consideró que los Centros de Integración Juvenil son un buen esquema para atender la adicción a las drogas pero no la dependencia al alcohol, porque ésta se desarrolla varios años después de la adolescencia, cuando las jóvenes ya no son captadas por este esquema.

“En el alcohol, la dependencia se establece hacia los 20 o 25 años entonces en realidad el acceso a tratamiento no existe tan fácilmente, no llegan a tratamiento. La mayor parte se queda en el tratamiento no formal en AA, y qué bueno que existe, pero el tratamiento formal no les llega”, advirtió.

Lo anterior se explica porque los hospitales atienden las 64 enfermedades y 200 condiciones provocados por la dependencia al alcohol como cirrosis, lesiones, sangrados o pancreatitis, sin embargo, no atienden la dependencia ni previenen el problema.

Medina-Mora propuso establecer intervenciones breves en el primer nivel atención para prevenir que un adolescente que ya presenta un consumo elevado de alcohol, desarrolle dependencia.

“Hay modelos de tratamiento muy efectivo y muy breves donde un screanning de 10 minutos puede reducir hasta 30 por ciento el consumo excesivo.

“Los médicos generales, las enfermeras o los trabajadores sociales pueden hacer una evaluación y un consejo sencillo; y a partir de esa misma evaluación se puede detectar quién necesita ser transferido a un tratamiento más intenso”, propuso.